Declaraciones del Alcalde de Villanueva del Pardillo, Eduardo Fernández en video: https://www.instagram.com/reel/DdbD_m-IgYl/?stkn=MXB0aXE5ZjN0ZnRsZA== A continuación, se recoge la transcripción íntegra de sus declaraciones:
Nuevamente el diario El Mundo publica una mentira que convierte en titular y esta vez lo tendrá que demostrar
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"Ante las graves afirmaciones publicadas por El Mundo sobre mi patrimonio bajo el titular "El imperio inmobiliario (y oculto) del alcalde de Villanueva del Pardillo", considero necesario responder con claridad ante unas afirmaciones que afectan directamente a mi patrimonio, a mi actividad privada y a mi actuación como alcalde.
No voy a entrar en descalificaciones personales contra ningún periodista ni medio de comunicación. Sí voy a desmentir aquellas afirmaciones que considero objetivamente incorrectas.
1. MI PATRIMONIO NO ES "OCULTO"
Lo niego rotundamente. Como miembro de la Corporación he presentado ante la Secretaría municipal mis declaraciones patrimoniales al comienzo y al final de cada mandato, reflejando en ellas la situación de mi patrimonio y los cambios que este ha experimentado.
Mi patrimonio es fruto de mi actividad profesional, empresarial y patrimonial privada, desarrollada a lo largo de más de 30 años de trayectoria profesional y de cotización, y ha sido declarado ante la Secretaría municipal. No tengo ningún inconveniente en que se comprueben su procedencia y titularidad.
Resulta difícil sostener que existe un patrimonio «oculto» cuando el propio periódico afirma haber obtenido la información consultando registros públicos.
2. NIEGO LAS AFIRMACIONES SOBRE MI SUPUESTO PATRIMONIO INMOBILIARIO
El Mundo realiza afirmaciones sobre el número y la titularidad de determinados inmuebles que no se corresponden con mi patrimonio real, ni presente ni histórico.
No puede mezclarse patrimonio personal con patrimonio perteneciente a sociedades mercantiles. Una sociedad tiene personalidad jurídica y patrimonio propios, y los inmuebles pertenecientes a una sociedad no son propiedad personal de su administrador o socio.
Tampoco están «ocultas» mis sociedades. Transferencia Directa S.L. fue constituida mucho antes de que fuera alcalde y nunca ha desarrollado actividad; VPM Activos y Patrimonio S.L. es una sociedad patrimonial actualmente activa; y Pub Real S.L. es una sociedad familiar, sin actividad, en la que participo en un 20 %. Todas ellas constan en registros públicos.
3. UN DESPACHO PROFESIONAL NO ES UNA VIVIENDA
También debe corregirse otra de las premisas utilizadas reiteradamente. Un despacho profesional no es una vivienda. Las actuaciones a las que se hace referencia corresponden a espacios terciarios o locales destinados a despachos profesionales, conforme a los usos contemplados por el planeamiento urbanístico. Y esta realidad no nació conmigo ni con mi llegada a la Alcaldía.
El Plan General de Ordenación Urbana de Villanueva del Pardillo fue aprobado en 1998. Desde entonces, durante los sucesivos gobiernos municipales, esta figura se utilizó de manera continuada, dando lugar a más de 400 despachos profesionales en el municipio.
Durante los gobiernos municipales posteriores a la aprobación del Plan General de 1998 se tramitaron actuaciones para destinar espacios terciarios y locales a despachos profesionales. La misma práctica continuó durante el mandato municipal 2015-2019, inmediatamente anterior a mi llegada a la Alcaldía, durante el cual también se tramitaron actuaciones de locales para destinarlos a despachos profesionales.
Por tanto, resulta incorrecto presentar esta realidad urbanística, existente desde hace décadas, como una fórmula creada durante mi mandato o diseñada para favorecer intereses particulares. Además, el procedimiento judicial al que vuelve a referirse El Mundo ha terminado archivado, decisión posteriormente ratificada por la Audiencia Provincial. El propio artículo reconoce ese resultado.
4. NO TENGO NINGÚN PROBLEMA EN QUE SE INVESTIGUE MI PATRIMONIO
Todo lo contrario. Mi patrimonio puede comprobarse. Mis sociedades pueden comprobarse. Las escrituras, los registros, los expedientes municipales y las resoluciones judiciales pueden comprobarse. Lo que exijo es que esa comprobación se realice con el rigor que corresponde cuando se realizan afirmaciones que afectan al honor y reputación de una persona.
Si El Mundo realiza afirmaciones sobre mi patrimonio inmobiliario, que identifique con precisión los inmuebles, sus titulares y las fechas correspondientes. Si afirma que he «ocultado» sociedades, que precise exactamente qué obligación considera incumplida, respecto de qué declaración, en qué fecha y con qué fundamento jurídico. Si afirma que existe un conflicto de intereses, que identifique el expediente concreto, mi intervención concreta en ese expediente y la causa legal de abstención que considera concurrente. Y si habla de transformación de locales en viviendas, que identifique qué licencia municipal concreta habría autorizado ese cambio de uso. Yo aportaré y contrastaré la documentación correspondiente.
5. EL AYUNTAMIENTO SÍ CONTESTÓ A EL MUNDO
El artículo afirma que "El Ayuntamiento no envió ninguna otra respuesta pese a que se le había requerido que lo hiciese el jueves como muy tarde". Eso no es correcto. Este jueves se remitió al periodista la contestación a las preguntas formuladas, dentro del plazo que el propio medio había establecido.
En ella se contestaba precisamente sobre el patrimonio, las sociedades, el número de propiedades, los despachos profesionales y el supuesto conflicto de intereses. Por tanto, la información solicitada sí fue remitida dentro del plazo indicado por el propio periodista.
Si el artículo fue elaborado o publicado sin incorporar esa contestación por razones de cierre o por cualquier otra circunstancia, eso no permite afirmar que el Ayuntamiento no respondió.
LOS VECINOS MERECEN HECHOS, NO INSINUACIONES
Ser alcalde no significa renunciar a tener una actividad profesional o un patrimonio privado.
Sí significa estar sometido a las obligaciones legales correspondientes y responder de ellas. Pero también significa tener derecho a que no se presente como «oculto» aquello que no lo es, que no se atribuyan propiedades que no corresponden y que no se confundan conceptos jurídicos y urbanísticos diferentes. Por eso, allí donde existan datos objetivamente incorrectos, solicitaré formalmente su rectificación. No pido ningún trato especial.
Pido rigor. Si se realizan afirmaciones sobre propiedades, que se identifiquen con precisión. Si se habla de viviendas, que se identifiquen las licencias. Si se habla de conflicto de intereses, que se identifique el expediente y mi intervención.
Documentos, fechas, expedientes y hechos comprobables."