Se recuerda a todos los vecinos que está prohibido alimentar a los gatos de las colonias felinas. Cada colonia cuenta con una persona responsable autorizada, encargada de proporcionarles alimento adecuado, agua y de supervisar su estado de salud y bienestar.
Alimentar a los gatos sin coordinación con el responsable de la colonia puede resultar perjudicial para los propios animales. Cuando varias personas les suministran comida, se pierde el control sobre la cantidad y el tipo de alimento que consumen, lo que puede afectar negativamente a su salud.
Además, dejar comida en espacios públicos genera suciedad, malos olores y restos de alimentos que atraen insectos, roedores y otros animales, provocando problemas de higiene y convivencia en la zona.
Por todo ello, se ruega la colaboración de todos los vecinos y visitantes para respetar la gestión de las colonias felinas y permitir que las personas responsables puedan desarrollar correctamente su labor en beneficio de los gatos y del entorno.
Cuidar de las colonias felinas es una responsabilidad compartida. Respetar las normas ayuda a garantizar el bienestar de los animales y la limpieza de nuestros espacios públicos. El incumplimiento de esta norma es sancionable.